El amor siempre es difícil y una relación aun más, pero todo se complica cuando ahí un secreto que guardar. Secreto que puede terminar con todo.

domingo, 3 de enero de 2010

ANTERIORMENTE


- Pues dile que cuando quiera se lo presto.

- Estará feliz pero hay un solo problema.

- ¿Cual?

- Te llevarías el auto a Italia, ya que viven aya todos.

- Ahh eso explica la llamada.

LO NUEVO


Nos subimos al auto, y por dentro era aun mas hermoso, sus asientos de cuero y para ser sincera aun tenia olor a nuevo.

- ¿Me acompañarías al centro comercial?- Le pregunte

- Claro, pero antes o después de recoger tu coche.

- Antes, luego pasamos por el, ¿Si no te molesta claro?

- Me encanta la idea. ¿Qué compraras?

- Unos regalos ya que me iré a Italia, es el cumpleaños de mi hermano y como siempre le llevo regalos a todos.

- ¿El viernes verdad?

- Me voy a Italia, pero el cumpleaños es el sábado.

- ¿En que parte de Italia viven tus padres?

- En Venecia.

- Ohh es realmente hermosa, yo también tengo familia en esa ciudad.-

- ¿De verdad?- Pregunte contenta.

- Si, y en Palermo.-

- Ya llegamos, que se hizo corto el viaje.- Comente

- Junto a ti todos los viajes son placenteros.-


Nos bajamos del auto y caminamos muy juntos pero sin tocarnos, yo ya no soportaba estar tan cerca sin poder tocarlo, así me que acerque y le abrace por mientras que caminábamos, entramos a muchas tiendas y nos demoramos mucho pero al menos ya tenia regalos para todos y como pensé pasamos toda la tarde juntos, bien pegados, algunas veces caminábamos tomados de las manos y para que mentir fue algo muy emocionante, sentía unos cosquilleos en el estomago cada vez que me tocaba, y mi piel se erizaba cada vez que se acercaba para decirme algo al oído.


Había pasado toda la tarde, ya estaba oscureciendo, y la hora de separar nuestros caminos, eso me dolía tanto como a él, lo podía ver en su rostro, la amargura y la tristeza, salimos del centro comercial sin decir nada, caminamos uno junto al otro sin tocarnos, es mas sin ni si quiera mirarnos llegamos al auto de Dimitri y entramos.


- ¿Cuéntame de tu familia?- Me pregunto sin mirar

- Mi familia… Es muy normal, tengo un hermano que es mayor y esta mi papá y mi mamá-

-¿Pero que hacen?-

- ¿Qué hacen de que?

- Trabajos, estudios, no se algo deben hacer

- Ahh… si claro, mi mamá trabaja con muertos y mi papa es destripador

- ¿Como?

- ósea mi mamá es medico forense y mi papá es Gastroenterólogo. Perdona es una broma de la familia.- Conteste

- Claro sonaba muy raro para ser verdad. Y tu hermano que hace?

- Mi hermano es neurocirujano o eso quiere al menos ya le queda un año en la universidad.

- Y tu ¿Por qué estas aquí New York?

- Si quieres me voy?

- No, me refería a eso

- Si lo se, bueno yo estoy aquí porque estudio en la universidad de Columbia.

- Wuau eso es mucho no?

- La verdad si, pero siempre me gusto, aparte tengo la suerte de estudiar lo que me gusta.

- Pero esa universidad es costosa-

- Si lo es, pero tengo beca y trabajo si no lo recuerdas.

- Claro pero no es por menospreciarte pero con un trabajo de cajera dudo que puedas pagarla.

- Claro, fuiste muy amable para decir todo esto, pero no te preocupes tengo la suerte de tener una familia en una buena situación económica, no somos ricos ni nada parecido pero al menos me pueden pagar la universidad.

- Perdona no quise ofenderte.

- Esta bien pero cuéntame de tu familia.- Pregunte para cambiar el tema.

- Mi papá murió hace algunos años, vivo con mi mamá y mi hermana menor que tiene 21.

- Que hacen?


Mi mamá nos cuida, como siempre, mi papá jamás le permitió trabajar y ahora que murió mi mamá no sabe que hacer, mi hermana aun no decide que estudiar, creo que a pasado por la mitad de las carreras en la universidad pero aun no encuentra la que realmente le gusta y yo estudio administración de empresas con mención en marketing, alguien se debe encargar de los negocios de la familia.


- Qué negocios tenía tu papá?

- Muchas cosas, hoteles, restaurantes, tiendas, centros comerciales, automotoras, de todo un poco, la verdad creo que son mas de 100 pero no los conozco todos la verdad yo solo manejo los mas grandes y los que a mi padre le preocupaban más, el resto lo ven otra personas.

- Ósea no me equivoqué cuando dije que eras millonario?

- La verdad si te equivocaste pero en parte solamente, ya que yo no lo soy pero mi familia si y si quisiera sacar todo lo que me toca por parte de mi papá se podría decir que si.

- Ahora si que me siento mal.

- ¿Por qué?

- Porque pensaras que me gustas por tu dinero.

- Alex jamás pensaría eso, tú no sabias nada de esto hasta ahora y te entendería si te quieres alejar de mí por saber esto.

- La verdad si necesito pensarlo, ya que es muy extraño saber que el chico que me gusta tiene tanto dinero.

- Alex yo…


Puse mi dedo sobre sus labios, él se giró y me miro. Le indique que mirara la carretera, me acerque a su oído.


- Escúchame bien porque esto lo diré solo una vez, Me gustas, es más me encantas aunque seas pobre o rico, me enamore de ti el día que entraste a la cafetería y en ese momento no sabia nada de ti, así que no me digas otra vez que si quiero me alejo de ti porque eso no lo are, a más que tu quieras que eso pase y en ese exclusivo caso daré un paso al lado.- Le susurre mientras miraba como su piel se erizaba al contacto con la mía.


El beso mi dedo que aun estaba en sus labios, abrió la boca para decir algo, así que saque mi dedo.


- Lamento decir que... llegamos al café.

- ¿Qué? Tan rápido -

- Si, lo mismo pienso yo, no me quiero alejar de ti y al estar aquí se que será la hora de despedirnos.

- Pienso lo mismo, la verdad pase una tarde maravillosa junto a ti.

- ¿Me llamas cuando llegues a casa?

- Si Dimitri no te preocupes yo te llamo.


Me acerque a él y le di un beso en la mejilla, me abrazo apretándome mucho como es común en él. Aproveche de impregnarme en su aroma mientras podía, mientras lo tenía cerca.


- Te espero hasta que salgas.

- No te preocupes, todo estará bien.

- Y si no es así, si tu auto aun no funciona.

- No creo que eso pase pero si te deja mas tranquilo espérame.


Abrí la puerta y salí antes que me arrepintiera de dejarlo solo, cruce la calle y me dirigí al café para decirle a Don Nelson que me llevaría el auto, al terminar de hablar con él me fui a la parte trasera del café en busca de mi auto. Me subí en el y lo hice partir, como siempre funciono a la primera…


Esto estaba extraño ¿Por qué no funciono anoche?, bueno no importaba, salí en mi auto y aun estaba Dimitri esperándome, le dije adiós con la mano y seguí mi camino pensando en todo lo que habíamos vivido en el día, llegue a casa en poco minutos y me dispuse a sacar los regalos que le compre a mi familia, cuando miro al asiento trasero y me doy cuenta que no hay nada…claro en ningún momento los saque del auto de Dimitri, Camine hasta la casa, me senté en el sofá y saque mi celular para llamarlo.


- Dimitri hola, si estoy bien no te preocupes, oye te diste cuenta que en tu auto se me quedaron los regalos de mi familia, si claro que si, si no te molestas me los llevas mañana al café, si claro salgo tarde como siempre. Te veo ahí entonces, cuídate mucho, besos, te quiero, buenas noches.


CONTINUARA...