ANTERIORMENTE
- Lo que pasa es que aun no como nada ¿Quieres desayunar?- Le mire suplicante
- Bueno, pero solo un café para acompañarte.
- Te advierto que mi café es mucho más rico que el de Don Nelson- Dije entre rizas.
LO NUEVO
- Claro, no dudo que el tuyo sea mucho mejor-
- ¿Me acompañas?- Le tendí la mano, mirándole con aquellos ojos que uso cuando quiero conseguir algo.
El tomo mi mano y me siguió, tenia la mano un poco helada pero nada extraño para esta altura del año, llegamos a la cocina, no quería soltar su mano y al parecer el tampoco lo quería, me volteé para quedar frente a él.
- ¿Seguro que no quieres nada más? Le pregunte
Él me miro, contemplo mis ojos, mi cara que ya estaba con un poco de color en los pómulos, me acerco de la mano que me tenía tomada y me abrazo, toco mi cara con la mano que tenía libre, me la acaricio suavemente. Otra vez me perdí en su mirada, en aquellos ojos color caramelo, jamás había notado que tenia un color de ojos tan hermoso, nada extraño en él, si por donde lo mires es hermoso.
- Te vez hermosa cuando te sonrojas.- Me dijo suavemente mientas aun tocaba mi rostro.
Trate de soltarme pero él no me dejo, así que levante mi brazo libre y lo pase sobre su cuello, entendió que quería abrasarlo, así que soltó mi otra mano y así las junte detrás de su cuello, apoye mi cabeza en su hombro, él me abraso por la cintura pegándome aun más a su cuerpo.
- Me gusta esto- Me dijo susurrando.
- A mi también, Dimitri te…gustaría tomarte el café- Apuntando hacia atrás.
- Ahh, si claro, entiendo-
Le mire a sus ojos y en el pude ver tristeza y todo eso era por mi culpa, no podía soportarlo y mucho menos cuando no era así, él pensaba algo que no era real. Sin pensarlo dos veces me tire a su cuello otra vez.
- Amor no pienses mal, si para mi no existe nada mas hermoso que estar junto a ti, Dimitri te...-
Me aleje un poco para poder mirarlo mejor, aunque eso significara alejarme de él
- Dimitri tu me gustas mucho, no se porque pero cada día me gustas más, no puedo explicarlo pero la verdad tampoco quiero entenderlo.
Me abraso y me apretó a él.
- Alex, tu también me gustas y me duele cada segundo que estoy lejos de ti por mí pasaría cada segundo pegado a ti, me podría convertir en tu sombra si eso te hace feliz… Mejor tomamos café- dijo
- ¿Muchas declaraciones por hoy?- Pregunte
- La verdad si.
Me di vuelta y comencé a preparar todo y dejándolo en la mesa, le indique una silla para que se sentara. Él seguía mirándome, no aparto la vista ni por un segundo de mi, eso me ponía un poco nerviosa pero a la vez me encantaba, al terminar me senté a la mesa y tomamos desayuno, conversamos de todo un poco aunque en algunos momentos nos quedábamos en silencio. Al terminar me puse de pie y camine hacia él.
- Voy a tomar un baño para que vayamos a buscar el auto. Trata de no extrañarme tanto. Le dije mientras sonreía.
- Eso será imposible pero me conformo con saber que volverás.- Me contesto con tono irónico.
Me gire y me fui al baño, me fue imposible no emocionarme con el hecho que estaba abajo esperándome, me metí a la ducha y me di un baño rápido ya que ayer me había bañado por mucho tiempo. Me salí tapada en la toalla como siempre aunque el baño estaba en mi pieza, tenia esa costumbre.
Tenía ganas de gritar, de saltar pero no lo hice porque me podría escuchar ya que estaba abajo esperándome quería pasar el día conmigo, me quería como yo le quería a él.
Me puse unos jeans azules con un chaleco que abriga poco ya que el día se notaba medio caluroso pero como estábamos en otoño, uno no se puede confiar. Me mire al espejo antes de salir, me puse este chaleco porque siempre me ha gustado y me han dicho que me veo muy linda, así que por esa razón me lo puse, baje las escaleras y me puse en frente, él levanto la vista y se puso de pie.
- Te ves hermosa- Dijo tocándome el rostro
- Gracias- Me sonroje.
- Antes que me olvide, llamo tu mamá mientras te bañabas y quiere que le llames y para ser sincero quedo desconcertada porque yo conteste.-
- Mi mamá, mejor la llamo, me esperas un poquito.- Me gire para tomar el teléfono, marque el número de la casa de mis papás y espere.
- alo, questa signora Lorena-
- e spero che questo-
- ¿mamma?-
- Si soy yo mamá, dime que pasa… Claro esta bien…no tienes nada que saber, es solo un amigo…si bueno hablamos cuando este aya…. si besos, saludos a papá. Te quiero…si nos veremos el viernes no te preocupes…bueno esta bien mándame el boleto, si eso quieres, no hay problemas… bueno mamá no te preocupes dile a Giovanni que estaré ahí el viernes, dile que le quiero mucho y que le extraño…los amo mamá cuídense adiós. – Corte el teléfono y me gire para mirar a Dimitri. Él que no se veía muy bien.
- ¿Qué paso porque esa cara Dimitri?-
- ¿Quién es Giovanni?- Pregunto muy serio y con cara de celoso.
- jajajaja ¿Estas celoso?-
- No, ¿Por qué debería?- Me pregunto aun más molesto
- La verdad si, Giovanni es un chico maravilloso, es alto con los ojos azules, su pelo rizado y totalmente rubio, es casi una figura helénica bajada del cielo.-
- Si esta tan maravilloso porque no estas con él- Me contesto mucho más molesto.
- mmm porque seria antinatural ya que es mi hermano y de verdad en cualquier familia eso se vería muy feo.
- ¿Es tu hermano?- Pregunto avergonzado
- Si lo es- Contesté
- Me perdonas, es que hablaste de él como si fuera un Dios y me dio celos.- Confeso.
- Claro que te perdono, pero para la próxima que no te de celos mi hermano.
- Bueno tratare, pero no te aseguro nada…
Ambos reímos y salimos al auto. Al llegar a el me quede sorprendida era un auto hermoso, algo ostentoso pero hermoso era un Audi R8 Spider de color plateado.
- ¿Un descapotable?- Le pregunte
- Si, me enamore de el cuando lo vi-
- Claro me imagino, y el vendedor se enamoro de ti porque con ese auto se hizo la venta del día, que día del año-
- La verdad no es muy barato.-
- Unos 160.000 euros, contando que salio más o menos el 15 de septiembre y ya lo tienes…mmm ¿Eres rico o que?
- Yo no, pero mi familia si lo es. ¿Sabes mucho de este auto verdad?
- Acelera de
- Estoy sorprendido, jamás he visto a una mujer que sepa de autos-
- Yo no soy la excepción, lo que pasa es que a mi hermano le encanta el auto y cuando sepa que anduve en el se morirá…
- Pues dile que cuando quiera se lo presto.
- Estará feliz pero hay un solo problema.
- ¿Cual?
- Te llevarías el auto a Italia, ya que viven aya todos.
- Ahh eso explica la llamada.
