El amor siempre es difícil y una relación aun más, pero todo se complica cuando ahí un secreto que guardar. Secreto que puede terminar con todo.

martes, 22 de diciembre de 2009

ANTERIORMENTE


En aquel momento escuche que Dimitri decía algo, pero no podía entender bien ya que el sonido de la moto opacaba cualquier sonido, así que me concentre en lo que debía estar diciendo y de repente escuche una frase que me dejo petrificada.

-No te imaginas como me encantas Alexia, me encantaría tener el valor para decírtelo-Se estaba declarando, diciendo todo aquello que sentía y como sabía que no podía oírle las decía sin restricciones.


LO NUEVO


Mire a un lado, un poco abrumada por todo lo que oí, cuando note que nos aviamos pasado.


- Nos pasamos- Le grite


El paro rápidamente, se giro para poder mirarme para atrás


- ¿Cómo dijiste?- Pregunto asustado.

- Que te pasaste, mi casa queda en la calle de atrás-

- Ohh, perdón estaba concentrado en otra cosa- Dijo tímidamente.

- No te preocupes puedo caminar-

- Como se te ocurre, dije que te llevaría a tu casa y eso are-


Arranco la moto otra vez, dio media vuelta y regreso mucho mas lento, hasta llegar a mi casa, yo aun pegada a él y la verdad estaba con pocas ganas de soltarlo, paro la moto y dijo.


- Llegamos- Era más una pregunta que una afirmación.

- Si - Le conteste


Le solté y me baje de la moto, le pase su casco, tenia muchas ganas de a verme quedado mucho mas tiempo con él pero ya estábamos fuera de mi casa, ¿Qué mas podía hacer?, Le invito a pasar.


- ¿Te veré otra vez?- Le pregunte.

- Claro- Contesto

- Me lo prometes- Mi voz salio casi suplicante y en realidad era un suplica.

- Alexia no me alejare de ti, no puedo alejarme de ti-

- Será mejor que entre-

- Si tienes razón te estas mojando, luego te resfriaras-


Me acerque a él y le di un beso en la mejilla, él me abrazo apretándome contra él, al igual que antes de subirme a mi auto, el cual jamás partió. Corrí hasta la entrada de la casa y volteé para despedirme de Dimitri, que ya partía en su moto recorriendo el camino que lo trajo hasta aquí, yo entre a la casa y cerré la puerta deslizándome por ella hasta sentarme en el piso, no podía creer lo maravilloso que es estar pegada a ese cuerpo pero sin duda lo mejor fue lo que no debía oír o eso era lo que él creía, di un salto y me puse de pie. Solo podía pensar ¡¡me quiere, me quiere!! Corrí escaleras arriba, me fui al baño para prepara la tina, mientras corría de ahí para acá, buscando las cosas necesarias para mi baño, recordé que de debía llamar a Don Nelson porque me miro extraño cuando le dije que me iría con un amigo. Corrí al teléfono…


- Estoy en mi casa, no se preocupe, aun sigo viva, nos vemos el lunes, adiós- Corte.


Me fui al baño llegar justo a tiempo la tina estaba con la cantidad de agua necesaria para mí baño, cerré la llave, me saque la ropa y me metí a la tina, el agua estaba demasiado caliente o yo demasiado helada, no lo se, pero aun así me quede en el agua, mi cuerpo comenzó a relajarse y en mi cabeza solo estaba Dimitri, recordaba cada minuto junto a él, la tibieza de de su cuerpo, el olor de su piel, no podía olvidar sus palabras y lo impresiónate que es saber que te quiere aunque no fue la manera indica de enterarse, pero ahora venían más dudas, lo quiero también, o solo es la ilusión de algo nuevo.


Luego de estar mucho tiempo en el agua decidí que ya era tiempo de salir de ella y hacer otra cosa, me puse la bata y salí a la sala para ver un poco de televisión necesitaba despejar la cabeza ya que todo este tema de Dimitri me tenía un poco ahogada y necesitaba mi cabeza despejada, tenia que pensar que haría mañana para que me día no sea tan latoso, justo en la televisión encontré una película que me gusta mucho One missed call (Una llamada perdida). Me acomode en el sillón mientras me entretenía viendo como matan a la gente, estaba tan concentrada en lo que veía, que al momento de que mi celular sonara di un salto que por poco me dejo en el techo de la casa, no les conté que el sonido de mi celular cuando llaman es el mismo del de la novela, entonces comprenderán porque mi salto…Tome el teléfono y conteste.


- ¿Alo?-

- Dimitri, a que bueno que llegaras bien-

- Si, no te preocupes estoy bien, mirando una película-

- Casi me matas de un susto-

- No, jajaja aun no lo logras tendrás que buscarte otra forma de matarme-

- Si, no te preocupes, espero verte pronto, besos adiós-

- Te quiero-


Lo dije después de escuchar que la llamada se había terminado, no tenia el valor para decirlo cuando el me escuche. Me concentre en la película otra vez. Al terminar fui a la cocina por algo para comer, algo liviano ya que debía descansar pero tenia apetito, mire dentro del refrigerador, saque la leche, fui a la despensa, saque los cereales y me fui a la lacena y saque un cuenco junte todo y me fui a la pieza, preocupándome de ir dejando todo bien cerrado y apagadas las luces, al llegar a mi pieza prendí la laptop y me la llevé a la cama, como acto innato y casi sagrado me conecte a msn y claramente abrí el Facebook, esa eran mis dos rutinas obligatorias al conectarme, tenia a un par de amigos en el msn pero no quise hablarles, vi me Facebook que como siempre tenia novedades, revisé mis juegos y luego ya de una horas apague todo y me prepare para dormir, mientras caía en los brazos de Morfeo analice que lo mejor sería preguntarle el msn a mi amor ya que así podría mas seguido hablar con él. Con ese pensamiento en la cabeza me dormí.


Me desperté por el sonido de un auto llegando a mi casa, sin pensarlo dos veces me levanté y me puse algo rápido para que no pensaran que seguía en la cama, alcance justo a tiempo estaba terminado de ponerme los zapatos cuando sonó el timbre, corrí escaleras abajo, abrí la puerta y para mi sorpresa era Dimitri, se veía hermoso a la luz del día, el suéter que traía le resaltaba su rostro un poco pálido, era de un color azul claro, casi celeste, pero dentro de las tonalidades del azul, me quede boquiabierta al verlo, la sorpresa era enorme y yo así sin la más minima preocupación en mi vestuario.


- Dimitri… Hola- Le salude aun dentro de mi aturdimiento.

- Alexia hola, perdona que viniera tan temprano, aunque en realidad no es tan temprano ya es casi medio día, pero igual perdona por no avisar-

- Dime Alex, mi madre solamente me dice Alexia y no te preocupes, de verdad ya es medio día- Pregunte

- Si, pensé que…-

- ¿Quieres pasar?- le interrumpí

- Claro gracias-


Le indique el camino para que se sentara en el sillón.


- Bueno ahora dime que te trae a mi casa- Le pregunte

- La verdad vengo porque se que no tienes auto y que debes ir a buscar el tuyo entonces me quería ofrecer a llevarte y bueno si no tienes nada que hacer antes, ya que me gustaría acompañarte-

- La verdad solo tenía que hacer una cosa hoy y era buscar mi auto, el resto del día lo tengo desocupado.- Conteste

- ¿Entonces te puedo acompañar a buscarlo?-

- ¿Ahora?- Pregunte

- Si tú quieres.-

- Lo que pasa es que aun no como nada ¿Quieres desayunar?- Le mire suplicante

- Bueno, pero solo un café para acompañarte.

- Te advierto que mi café es mucho más rico que el de Don Nelson-

CONTINUARA....