El amor siempre es difícil y una relación aun más, pero todo se complica cuando ahí un secreto que guardar. Secreto que puede terminar con todo.

domingo, 3 de enero de 2010

ANTERIORMENTE


- Pues dile que cuando quiera se lo presto.

- Estará feliz pero hay un solo problema.

- ¿Cual?

- Te llevarías el auto a Italia, ya que viven aya todos.

- Ahh eso explica la llamada.

LO NUEVO


Nos subimos al auto, y por dentro era aun mas hermoso, sus asientos de cuero y para ser sincera aun tenia olor a nuevo.

- ¿Me acompañarías al centro comercial?- Le pregunte

- Claro, pero antes o después de recoger tu coche.

- Antes, luego pasamos por el, ¿Si no te molesta claro?

- Me encanta la idea. ¿Qué compraras?

- Unos regalos ya que me iré a Italia, es el cumpleaños de mi hermano y como siempre le llevo regalos a todos.

- ¿El viernes verdad?

- Me voy a Italia, pero el cumpleaños es el sábado.

- ¿En que parte de Italia viven tus padres?

- En Venecia.

- Ohh es realmente hermosa, yo también tengo familia en esa ciudad.-

- ¿De verdad?- Pregunte contenta.

- Si, y en Palermo.-

- Ya llegamos, que se hizo corto el viaje.- Comente

- Junto a ti todos los viajes son placenteros.-


Nos bajamos del auto y caminamos muy juntos pero sin tocarnos, yo ya no soportaba estar tan cerca sin poder tocarlo, así me que acerque y le abrace por mientras que caminábamos, entramos a muchas tiendas y nos demoramos mucho pero al menos ya tenia regalos para todos y como pensé pasamos toda la tarde juntos, bien pegados, algunas veces caminábamos tomados de las manos y para que mentir fue algo muy emocionante, sentía unos cosquilleos en el estomago cada vez que me tocaba, y mi piel se erizaba cada vez que se acercaba para decirme algo al oído.


Había pasado toda la tarde, ya estaba oscureciendo, y la hora de separar nuestros caminos, eso me dolía tanto como a él, lo podía ver en su rostro, la amargura y la tristeza, salimos del centro comercial sin decir nada, caminamos uno junto al otro sin tocarnos, es mas sin ni si quiera mirarnos llegamos al auto de Dimitri y entramos.


- ¿Cuéntame de tu familia?- Me pregunto sin mirar

- Mi familia… Es muy normal, tengo un hermano que es mayor y esta mi papá y mi mamá-

-¿Pero que hacen?-

- ¿Qué hacen de que?

- Trabajos, estudios, no se algo deben hacer

- Ahh… si claro, mi mamá trabaja con muertos y mi papa es destripador

- ¿Como?

- ósea mi mamá es medico forense y mi papá es Gastroenterólogo. Perdona es una broma de la familia.- Conteste

- Claro sonaba muy raro para ser verdad. Y tu hermano que hace?

- Mi hermano es neurocirujano o eso quiere al menos ya le queda un año en la universidad.

- Y tu ¿Por qué estas aquí New York?

- Si quieres me voy?

- No, me refería a eso

- Si lo se, bueno yo estoy aquí porque estudio en la universidad de Columbia.

- Wuau eso es mucho no?

- La verdad si, pero siempre me gusto, aparte tengo la suerte de estudiar lo que me gusta.

- Pero esa universidad es costosa-

- Si lo es, pero tengo beca y trabajo si no lo recuerdas.

- Claro pero no es por menospreciarte pero con un trabajo de cajera dudo que puedas pagarla.

- Claro, fuiste muy amable para decir todo esto, pero no te preocupes tengo la suerte de tener una familia en una buena situación económica, no somos ricos ni nada parecido pero al menos me pueden pagar la universidad.

- Perdona no quise ofenderte.

- Esta bien pero cuéntame de tu familia.- Pregunte para cambiar el tema.

- Mi papá murió hace algunos años, vivo con mi mamá y mi hermana menor que tiene 21.

- Que hacen?


Mi mamá nos cuida, como siempre, mi papá jamás le permitió trabajar y ahora que murió mi mamá no sabe que hacer, mi hermana aun no decide que estudiar, creo que a pasado por la mitad de las carreras en la universidad pero aun no encuentra la que realmente le gusta y yo estudio administración de empresas con mención en marketing, alguien se debe encargar de los negocios de la familia.


- Qué negocios tenía tu papá?

- Muchas cosas, hoteles, restaurantes, tiendas, centros comerciales, automotoras, de todo un poco, la verdad creo que son mas de 100 pero no los conozco todos la verdad yo solo manejo los mas grandes y los que a mi padre le preocupaban más, el resto lo ven otra personas.

- Ósea no me equivoqué cuando dije que eras millonario?

- La verdad si te equivocaste pero en parte solamente, ya que yo no lo soy pero mi familia si y si quisiera sacar todo lo que me toca por parte de mi papá se podría decir que si.

- Ahora si que me siento mal.

- ¿Por qué?

- Porque pensaras que me gustas por tu dinero.

- Alex jamás pensaría eso, tú no sabias nada de esto hasta ahora y te entendería si te quieres alejar de mí por saber esto.

- La verdad si necesito pensarlo, ya que es muy extraño saber que el chico que me gusta tiene tanto dinero.

- Alex yo…


Puse mi dedo sobre sus labios, él se giró y me miro. Le indique que mirara la carretera, me acerque a su oído.


- Escúchame bien porque esto lo diré solo una vez, Me gustas, es más me encantas aunque seas pobre o rico, me enamore de ti el día que entraste a la cafetería y en ese momento no sabia nada de ti, así que no me digas otra vez que si quiero me alejo de ti porque eso no lo are, a más que tu quieras que eso pase y en ese exclusivo caso daré un paso al lado.- Le susurre mientras miraba como su piel se erizaba al contacto con la mía.


El beso mi dedo que aun estaba en sus labios, abrió la boca para decir algo, así que saque mi dedo.


- Lamento decir que... llegamos al café.

- ¿Qué? Tan rápido -

- Si, lo mismo pienso yo, no me quiero alejar de ti y al estar aquí se que será la hora de despedirnos.

- Pienso lo mismo, la verdad pase una tarde maravillosa junto a ti.

- ¿Me llamas cuando llegues a casa?

- Si Dimitri no te preocupes yo te llamo.


Me acerque a él y le di un beso en la mejilla, me abrazo apretándome mucho como es común en él. Aproveche de impregnarme en su aroma mientras podía, mientras lo tenía cerca.


- Te espero hasta que salgas.

- No te preocupes, todo estará bien.

- Y si no es así, si tu auto aun no funciona.

- No creo que eso pase pero si te deja mas tranquilo espérame.


Abrí la puerta y salí antes que me arrepintiera de dejarlo solo, cruce la calle y me dirigí al café para decirle a Don Nelson que me llevaría el auto, al terminar de hablar con él me fui a la parte trasera del café en busca de mi auto. Me subí en el y lo hice partir, como siempre funciono a la primera…


Esto estaba extraño ¿Por qué no funciono anoche?, bueno no importaba, salí en mi auto y aun estaba Dimitri esperándome, le dije adiós con la mano y seguí mi camino pensando en todo lo que habíamos vivido en el día, llegue a casa en poco minutos y me dispuse a sacar los regalos que le compre a mi familia, cuando miro al asiento trasero y me doy cuenta que no hay nada…claro en ningún momento los saque del auto de Dimitri, Camine hasta la casa, me senté en el sofá y saque mi celular para llamarlo.


- Dimitri hola, si estoy bien no te preocupes, oye te diste cuenta que en tu auto se me quedaron los regalos de mi familia, si claro que si, si no te molestas me los llevas mañana al café, si claro salgo tarde como siempre. Te veo ahí entonces, cuídate mucho, besos, te quiero, buenas noches.


CONTINUARA...

domingo, 27 de diciembre de 2009

ANTERIORMENTE


- Lo que pasa es que aun no como nada ¿Quieres desayunar?- Le mire suplicante

- Bueno, pero solo un café para acompañarte.

- Te advierto que mi café es mucho más rico que el de Don Nelson- Dije entre rizas.

es mucho mas rico que el de Don Nelson-

hoy y era buscar mi auto, el resto del dias me queria ofrecer a llebarte mbre


LO NUEVO


- Claro, no dudo que el tuyo sea mucho mejor-

- ¿Me acompañas?- Le tendí la mano, mirándole con aquellos ojos que uso cuando quiero conseguir algo.


El tomo mi mano y me siguió, tenia la mano un poco helada pero nada extraño para esta altura del año, llegamos a la cocina, no quería soltar su mano y al parecer el tampoco lo quería, me volteé para quedar frente a él.


- ¿Seguro que no quieres nada más? Le pregunte


Él me miro, contemplo mis ojos, mi cara que ya estaba con un poco de color en los pómulos, me acerco de la mano que me tenía tomada y me abrazo, toco mi cara con la mano que tenía libre, me la acaricio suavemente. Otra vez me perdí en su mirada, en aquellos ojos color caramelo, jamás había notado que tenia un color de ojos tan hermoso, nada extraño en él, si por donde lo mires es hermoso.


- Te vez hermosa cuando te sonrojas.- Me dijo suavemente mientas aun tocaba mi rostro.


Trate de soltarme pero él no me dejo, así que levante mi brazo libre y lo pase sobre su cuello, entendió que quería abrasarlo, así que soltó mi otra mano y así las junte detrás de su cuello, apoye mi cabeza en su hombro, él me abraso por la cintura pegándome aun más a su cuerpo.


- Me gusta esto- Me dijo susurrando.

- A mi también, Dimitri te…gustaría tomarte el café- Apuntando hacia atrás.

- Ahh, si claro, entiendo-


Le mire a sus ojos y en el pude ver tristeza y todo eso era por mi culpa, no podía soportarlo y mucho menos cuando no era así, él pensaba algo que no era real. Sin pensarlo dos veces me tire a su cuello otra vez.


- Amor no pienses mal, si para mi no existe nada mas hermoso que estar junto a ti, Dimitri te...-


Me aleje un poco para poder mirarlo mejor, aunque eso significara alejarme de él

- Dimitri tu me gustas mucho, no se porque pero cada día me gustas más, no puedo explicarlo pero la verdad tampoco quiero entenderlo.


Me abraso y me apretó a él.


- Alex, tu también me gustas y me duele cada segundo que estoy lejos de ti por mí pasaría cada segundo pegado a ti, me podría convertir en tu sombra si eso te hace feliz… Mejor tomamos café- dijo

- ¿Muchas declaraciones por hoy?- Pregunte

- La verdad si.


Me di vuelta y comencé a preparar todo y dejándolo en la mesa, le indique una silla para que se sentara. Él seguía mirándome, no aparto la vista ni por un segundo de mi, eso me ponía un poco nerviosa pero a la vez me encantaba, al terminar me senté a la mesa y tomamos desayuno, conversamos de todo un poco aunque en algunos momentos nos quedábamos en silencio. Al terminar me puse de pie y camine hacia él.


- Voy a tomar un baño para que vayamos a buscar el auto. Trata de no extrañarme tanto. Le dije mientras sonreía.

- Eso será imposible pero me conformo con saber que volverás.- Me contesto con tono irónico.


Me gire y me fui al baño, me fue imposible no emocionarme con el hecho que estaba abajo esperándome, me metí a la ducha y me di un baño rápido ya que ayer me había bañado por mucho tiempo. Me salí tapada en la toalla como siempre aunque el baño estaba en mi pieza, tenia esa costumbre.


Tenía ganas de gritar, de saltar pero no lo hice porque me podría escuchar ya que estaba abajo esperándome quería pasar el día conmigo, me quería como yo le quería a él.

Me puse unos jeans azules con un chaleco que abriga poco ya que el día se notaba medio caluroso pero como estábamos en otoño, uno no se puede confiar. Me mire al espejo antes de salir, me puse este chaleco porque siempre me ha gustado y me han dicho que me veo muy linda, así que por esa razón me lo puse, baje las escaleras y me puse en frente, él levanto la vista y se puso de pie.


- Te ves hermosa- Dijo tocándome el rostro

- Gracias- Me sonroje.

- Antes que me olvide, llamo tu mamá mientras te bañabas y quiere que le llames y para ser sincero quedo desconcertada porque yo conteste.-

- Mi mamá, mejor la llamo, me esperas un poquito.- Me gire para tomar el teléfono, marque el número de la casa de mis papás y espere.

- alo, questa signora Lorena-

- e spero che questo-

- ¿mamma?-

- Si soy yo mamá, dime que pasa… Claro esta bien…no tienes nada que saber, es solo un amigo…si bueno hablamos cuando este aya…. si besos, saludos a papá. Te quiero…si nos veremos el viernes no te preocupes…bueno esta bien mándame el boleto, si eso quieres, no hay problemas… bueno mamá no te preocupes dile a Giovanni que estaré ahí el viernes, dile que le quiero mucho y que le extraño…los amo mamá cuídense adiós. – Corte el teléfono y me gire para mirar a Dimitri. Él que no se veía muy bien.


- ¿Qué paso porque esa cara Dimitri?-

- ¿Quién es Giovanni?- Pregunto muy serio y con cara de celoso.

- jajajaja ¿Estas celoso?-

- No, ¿Por qué debería?- Me pregunto aun más molesto

- La verdad si, Giovanni es un chico maravilloso, es alto con los ojos azules, su pelo rizado y totalmente rubio, es casi una figura helénica bajada del cielo.-

- Si esta tan maravilloso porque no estas con él- Me contesto mucho más molesto.

- mmm porque seria antinatural ya que es mi hermano y de verdad en cualquier familia eso se vería muy feo.

- ¿Es tu hermano?- Pregunto avergonzado

- Si lo es- Contesté

- Me perdonas, es que hablaste de él como si fuera un Dios y me dio celos.- Confeso.

- Claro que te perdono, pero para la próxima que no te de celos mi hermano.

- Bueno tratare, pero no te aseguro nada…


Ambos reímos y salimos al auto. Al llegar a el me quede sorprendida era un auto hermoso, algo ostentoso pero hermoso era un Audi R8 Spider de color plateado.


- ¿Un descapotable?- Le pregunte

- Si, me enamore de el cuando lo vi-

- Claro me imagino, y el vendedor se enamoro de ti porque con ese auto se hizo la venta del día, que día del año-

- La verdad no es muy barato.-

- Unos 160.000 euros, contando que salio más o menos el 15 de septiembre y ya lo tienes…mmm ¿Eres rico o que?

- Yo no, pero mi familia si lo es. ¿Sabes mucho de este auto verdad?

- Acelera de 0 a 100 en 4,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 313 km/h, con un motor V10. La verdad si se un poco.-

- Estoy sorprendido, jamás he visto a una mujer que sepa de autos-

- Yo no soy la excepción, lo que pasa es que a mi hermano le encanta el auto y cuando sepa que anduve en el se morirá…

- Pues dile que cuando quiera se lo presto.

- Estará feliz pero hay un solo problema.

- ¿Cual?

- Te llevarías el auto a Italia, ya que viven aya todos.

- Ahh eso explica la llamada.


CONTINUARA....

martes, 22 de diciembre de 2009

ANTERIORMENTE


En aquel momento escuche que Dimitri decía algo, pero no podía entender bien ya que el sonido de la moto opacaba cualquier sonido, así que me concentre en lo que debía estar diciendo y de repente escuche una frase que me dejo petrificada.

-No te imaginas como me encantas Alexia, me encantaría tener el valor para decírtelo-Se estaba declarando, diciendo todo aquello que sentía y como sabía que no podía oírle las decía sin restricciones.


LO NUEVO


Mire a un lado, un poco abrumada por todo lo que oí, cuando note que nos aviamos pasado.


- Nos pasamos- Le grite


El paro rápidamente, se giro para poder mirarme para atrás


- ¿Cómo dijiste?- Pregunto asustado.

- Que te pasaste, mi casa queda en la calle de atrás-

- Ohh, perdón estaba concentrado en otra cosa- Dijo tímidamente.

- No te preocupes puedo caminar-

- Como se te ocurre, dije que te llevaría a tu casa y eso are-


Arranco la moto otra vez, dio media vuelta y regreso mucho mas lento, hasta llegar a mi casa, yo aun pegada a él y la verdad estaba con pocas ganas de soltarlo, paro la moto y dijo.


- Llegamos- Era más una pregunta que una afirmación.

- Si - Le conteste


Le solté y me baje de la moto, le pase su casco, tenia muchas ganas de a verme quedado mucho mas tiempo con él pero ya estábamos fuera de mi casa, ¿Qué mas podía hacer?, Le invito a pasar.


- ¿Te veré otra vez?- Le pregunte.

- Claro- Contesto

- Me lo prometes- Mi voz salio casi suplicante y en realidad era un suplica.

- Alexia no me alejare de ti, no puedo alejarme de ti-

- Será mejor que entre-

- Si tienes razón te estas mojando, luego te resfriaras-


Me acerque a él y le di un beso en la mejilla, él me abrazo apretándome contra él, al igual que antes de subirme a mi auto, el cual jamás partió. Corrí hasta la entrada de la casa y volteé para despedirme de Dimitri, que ya partía en su moto recorriendo el camino que lo trajo hasta aquí, yo entre a la casa y cerré la puerta deslizándome por ella hasta sentarme en el piso, no podía creer lo maravilloso que es estar pegada a ese cuerpo pero sin duda lo mejor fue lo que no debía oír o eso era lo que él creía, di un salto y me puse de pie. Solo podía pensar ¡¡me quiere, me quiere!! Corrí escaleras arriba, me fui al baño para prepara la tina, mientras corría de ahí para acá, buscando las cosas necesarias para mi baño, recordé que de debía llamar a Don Nelson porque me miro extraño cuando le dije que me iría con un amigo. Corrí al teléfono…


- Estoy en mi casa, no se preocupe, aun sigo viva, nos vemos el lunes, adiós- Corte.


Me fui al baño llegar justo a tiempo la tina estaba con la cantidad de agua necesaria para mí baño, cerré la llave, me saque la ropa y me metí a la tina, el agua estaba demasiado caliente o yo demasiado helada, no lo se, pero aun así me quede en el agua, mi cuerpo comenzó a relajarse y en mi cabeza solo estaba Dimitri, recordaba cada minuto junto a él, la tibieza de de su cuerpo, el olor de su piel, no podía olvidar sus palabras y lo impresiónate que es saber que te quiere aunque no fue la manera indica de enterarse, pero ahora venían más dudas, lo quiero también, o solo es la ilusión de algo nuevo.


Luego de estar mucho tiempo en el agua decidí que ya era tiempo de salir de ella y hacer otra cosa, me puse la bata y salí a la sala para ver un poco de televisión necesitaba despejar la cabeza ya que todo este tema de Dimitri me tenía un poco ahogada y necesitaba mi cabeza despejada, tenia que pensar que haría mañana para que me día no sea tan latoso, justo en la televisión encontré una película que me gusta mucho One missed call (Una llamada perdida). Me acomode en el sillón mientras me entretenía viendo como matan a la gente, estaba tan concentrada en lo que veía, que al momento de que mi celular sonara di un salto que por poco me dejo en el techo de la casa, no les conté que el sonido de mi celular cuando llaman es el mismo del de la novela, entonces comprenderán porque mi salto…Tome el teléfono y conteste.


- ¿Alo?-

- Dimitri, a que bueno que llegaras bien-

- Si, no te preocupes estoy bien, mirando una película-

- Casi me matas de un susto-

- No, jajaja aun no lo logras tendrás que buscarte otra forma de matarme-

- Si, no te preocupes, espero verte pronto, besos adiós-

- Te quiero-


Lo dije después de escuchar que la llamada se había terminado, no tenia el valor para decirlo cuando el me escuche. Me concentre en la película otra vez. Al terminar fui a la cocina por algo para comer, algo liviano ya que debía descansar pero tenia apetito, mire dentro del refrigerador, saque la leche, fui a la despensa, saque los cereales y me fui a la lacena y saque un cuenco junte todo y me fui a la pieza, preocupándome de ir dejando todo bien cerrado y apagadas las luces, al llegar a mi pieza prendí la laptop y me la llevé a la cama, como acto innato y casi sagrado me conecte a msn y claramente abrí el Facebook, esa eran mis dos rutinas obligatorias al conectarme, tenia a un par de amigos en el msn pero no quise hablarles, vi me Facebook que como siempre tenia novedades, revisé mis juegos y luego ya de una horas apague todo y me prepare para dormir, mientras caía en los brazos de Morfeo analice que lo mejor sería preguntarle el msn a mi amor ya que así podría mas seguido hablar con él. Con ese pensamiento en la cabeza me dormí.


Me desperté por el sonido de un auto llegando a mi casa, sin pensarlo dos veces me levanté y me puse algo rápido para que no pensaran que seguía en la cama, alcance justo a tiempo estaba terminado de ponerme los zapatos cuando sonó el timbre, corrí escaleras abajo, abrí la puerta y para mi sorpresa era Dimitri, se veía hermoso a la luz del día, el suéter que traía le resaltaba su rostro un poco pálido, era de un color azul claro, casi celeste, pero dentro de las tonalidades del azul, me quede boquiabierta al verlo, la sorpresa era enorme y yo así sin la más minima preocupación en mi vestuario.


- Dimitri… Hola- Le salude aun dentro de mi aturdimiento.

- Alexia hola, perdona que viniera tan temprano, aunque en realidad no es tan temprano ya es casi medio día, pero igual perdona por no avisar-

- Dime Alex, mi madre solamente me dice Alexia y no te preocupes, de verdad ya es medio día- Pregunte

- Si, pensé que…-

- ¿Quieres pasar?- le interrumpí

- Claro gracias-


Le indique el camino para que se sentara en el sillón.


- Bueno ahora dime que te trae a mi casa- Le pregunte

- La verdad vengo porque se que no tienes auto y que debes ir a buscar el tuyo entonces me quería ofrecer a llevarte y bueno si no tienes nada que hacer antes, ya que me gustaría acompañarte-

- La verdad solo tenía que hacer una cosa hoy y era buscar mi auto, el resto del día lo tengo desocupado.- Conteste

- ¿Entonces te puedo acompañar a buscarlo?-

- ¿Ahora?- Pregunte

- Si tú quieres.-

- Lo que pasa es que aun no como nada ¿Quieres desayunar?- Le mire suplicante

- Bueno, pero solo un café para acompañarte.

- Te advierto que mi café es mucho más rico que el de Don Nelson-

CONTINUARA....

sábado, 19 de diciembre de 2009

CAPITULO III

FANTASIA O REALIDAD


Ya llego el sábado, hoy se cumple una semana desde que lo vi por primera vez y aún no logro entender como no me lo he podido sacar de la cabeza, solamente lo vi unos minutos y desde ese momento no he parado de pensar en él.


Llegue al café como siempre muy temprano, el día sábado era muy pesado ya que trabajaba todo el día pero eso no importa ya que estaba acostumbrada a eso y de cierto modo me alegraba no estar en mi casa pensando.

El trabajo fue arduo, sin duda cada vez llega más gente al café y eso me alegra mucho, al parecer a todos les gusta nuestro café, a todos menos a uno, que es él que me interesa que venga pero que jamás volvió. La tarde llego rápidamente y con eso mi momento de volver a la realidad, sabia que no me estaría esperando así que simplemente me dedique a terminar mi trabajo, para volver a mi casa lo antes posible.


Al terminar y como siempre le entregue la caja a Don Nelson.


- Todo en orden hija- Me pregunto Don Nelson.

- Claro que si, ¿Cuándo me ha faltado dinero?- Le encare.

- Jamás por eso creo que deberías estudiar otra cosa- Murmuro

- Don Nelson, otra vez con eso, mejor me retiro, no quiero discutir con usted y por el mismo tema-.

- Si hija, vete a casa y descansa-

- Adiós Don Nelson, Adiós chicas- Grite para que supieran que ya me iba.


Giré sobre mi propio eje y me precipite a salir por la puerta del café, estaba a punto de llegar a mi auto cuando alguien me toma por el hombro, me fue imposible no dar un salto.


- Perdón, soy yo, no quise asustarte- Me dijo la voz tras de mí.


Me voltee, a pesar de la poca luz pude ver el rostro, aquel que un día me dejo pensando en él más de una semana.


- ¿Dimitri?- Pregunte, aunque sabia que era él.

- Si soy yo, perdóname Alexia no quise asustarte.

- Pero lo hiciste- Le interrumpí.

- Si lo note- Contestó con un tono de burla en la voz.


Los ojos de Dimitri brillaron de una manera tan hermosa que era imposible no dejar de mirarle, me perdí en la profundidad de su mirada, nos quedamos así unos minutos, sin decir nada solo mirándonos a los ojos.


- ¿Qué pasa?, ¿Por qué estas aquí?- Pregunte.

- La verdad aún no lo se. Alexia estuve toda la semana pensando en ti y debatiéndome si venia o no, muchas veces me quede aquí junto a tu auto pero me iba antes que salieras, no tenia ninguna explicación para estar aquí, al igual que ahora, que no se porque estoy aquí.


Baje la vista y gracias a Dios era de noche y no podría ver mi cara colorada, parecía un verdadero tomate. Me alegro tanto escuchar que le pasaba lo mismo que a mí, aunque tenía miedo de admitir que me pasaba lo mismo.


- Creo que me equivoque al venir, Alexia perdona, ya no te molestare más- Tomando mi silencio como un rechazo.

- Dimitri- Dije mirándole a los ojos.

- Me paso lo mismo, pase toda la semana pensando en ti, soñando con que entrabas por esa puerta (indique hacia atrás apuntando al café), o al menos que me esperarías a la salida como hoy, pero me canse de esperar, ya que jamás llegaste.

- ¿Es demasiado tarde?- Me pregunto

- La verdad no, pero no se si esto es real o una imaginación de mi alocada cabeza-


Dimitri hecho a reír y me fue imposible no enamorarme de aquella sonrisa que iluminaba todo su hermoso rostro, se que no soy muy parcial en mis comentarios, pero sin duda aquel chico era realmente maravilloso.


- Alexia soy real, mira me puedes tocar si quieres- Me interrumpió en mis pensamientos

- En mis sueños dirías eso- Conteste.

- mmm... Tienes razón pero que prefieres ¿Fantasía o realidad?-

- La verdad, prefiero la realidad- Conteste

- Entonces, entiende estoy aquí, realmente frente a ti, pidiéndote una oportunidad- En ese momento se le corto la voz y se quedo en silencio.

-¿Oportunidad?, ¿Para que?- Pregunte.

- Para lo que quieras, entraste mi vida de una forma muy extraña, aun no puedo entender como llegaste ahí y porque aun no sales, se que es mucho pedirte algo ahora, pero me conformo con tu amistad… Por ahora.

- Mi amistad te la puedo dar y algo más, solo el tiempo lo dirá, por ahora amigos esta más que bien.


Justo en ese momento a caer unas gotas del cielo, miramos hacia arriba intuitivamente y vimos como caían las gotas cerca de nosotros.


- Noo… llueve que malo- Dije

-Me encanta encontrar la lluvia- Dijo él

- A mi también, pero en ese momento no es buena ya que me tendré que ir y no quiero.

- Alexia quédate por favor- Poniendo cara de suplica.

- No puedo, perdón.

- ¿Te volveré a ver?- Me pregunto.

- Claro que si. No ahí nada más en este mundo que desee tanto como verte otra vez. Conteste, tratando de ocultar la necesidad de estar junto a él.

- Entonces te doy mi número de celular, para que me llames- Dijo


Nos intercambiamos nuestros números, ya a esa hora era un temporal que caía sobre la ciudad, pero sobre todo, sobre nuestros cuerpos.


- ¿Te llevo a alguna parte?- Le propuse, tratando de alargar nuestro encuentro, el mayor tiempo posible.

- No te preocupes traje mi moto-

- Mal día para la moto ¿No?-

- Si claro, debí traer el auto, pero bueno fue mi elección- Contesto.

- Hablando de elecciones- Le dije


Lo mire y le di un fuerte abrazo, ya me tengo que ir y le di un beso en la mejilla, él tomo si cara y la dejo junto a él mucho más de lo necesario.


- Espero a que te marches, para irme, si al final me mojare igual- Dijo irónicamente.

- Esta bien… ¿Me llamas?- Pregunte.

- No, ¡Tú me llamaras! Para decirme si llegaste bien, porque si no es así no podré dormir tranquilo.

- Está bien, te llamo llegando a casa.-


Me subí a mi confiable Vitara y puse la llave en el arranque, hice contacto pero el auto no partió, no se que pasaba, hice todo otra vez pero nada el auto no quería nada, mire por la ventana y vi la cara de Dimitri que estaba llena de felicidad, yo trate otra vez, pero nada, mi confiable auto me abandono.


- Te llevo a alguna parte- Me pregunto Dimitri.

- A mi casa puede ser.

- Claro vamos-

- No espera, tengo que dejar el auto aquí.


Me voltee para ir al café, pero me arrepentí y me giré otra vez hacia Dimitri, me acerque a él y le dije al oído…


- Espérame.


Él me tomo por la cintura y me pego a su cuerpo en un fuete abrazo, sin separar nuestros rostros aun juntos me responde susurrando en mi oído…


- Toda la vida si es necesario.


Yo casi morí con lo que dijo, mi corazón comenzó a latir aun más rápido.


- Voy donde Don Nelson para dejar mi auto aquí.


Me giré y entre al café, luego de hablar con Don Nelson, salí para guardar el auto en la parte de atrás del café, así mañana vengo por el. Le pedí a Dimitri que me ayudara a empujarlo, luego de eso le di unas explicaciones rápidas de cómo llegar a mi casa, mientras caminábamos hacia la moto.


- Sujétate fuerte, no quiero que te me caigas- Me dijo mientras me pasaba el casco.

- Estaré bien- Conteste con un poco de miedo en la voz para ser honesta.


Me apreté contra su espalda, me fue imposible no tocar ese abdomen plano y marcado que se podía sentir a pesar de la ropa que traía, el olor de su cuerpo era delicioso, estaba apunto de rendirme ante todos los encantos de aquel joven, pero algo me hacia mantener la cordura.


- Toca no más- Dijo Dimitri interrumpiendo mis pensamientos.

- Aprovecha tu, que tal vez esta sea la única oportunidad que tengas para tenerme tan cerca.

- ¿Lista?-

- Si - conteste


Dimitri arranco la moto la cual dio un ronroneó y partió como una flecha, yo me apreté aun más a ese cuerpo escultural, mirando a mi alrededor como pasaban las casas, los semáforos y la poca gente que estaba en la calle a esa hora, la lluvia ya no me molestaba, en estos momentos tenia algo más importante que apreciar. Lamentaba que la moto fuera tan rápida ya que pronto llegaríamos a casa y tendría que dejarlo.


En aquel momento escuche que Dimitri decía algo, pero no podía entender bien ya que el sonido de la moto opacaba cualquier sonido, así que me concentre en lo que debía estar diciendo y de repente escuche una frase que me dejo petrificada.


- No te imaginas como me encantas Alexia, me encantaría tener el valor para decírtelo- Se estaba declarando, diciendo todo aquello que sentía y como sabía que no podía oírle las decía sin restricciones.



CONTINUARA....